El protagonista de hoy es el vestido de Gucci de la colección P/V 2011 compuesto por una falda naranja en seda, top morado de satén (con mayor o menor escote dependiendo de quién lo luce) y cinturón de pitón dorado, que nos cansamos de ver en todas sus variantes años atrás.
La española Sara Carbonero, presentadora deportiva y novia de, lucía este look en los Premios TP de Oro 2010, donde enseñaba lo justo y con el que impresionó a todos.
Sólo unos días después Carlota Casiraghi, conocida como la princesa de Europa, repetía el estilismo en la fiesta que François Henri Pinault y su mujer, Salma Hayek, ofrecieron en el Museo de Arte Palazzo Grassi de Venecia.
Pero como bien dice
La única diferencia entre estas tres mujeres, además de la percha (buena, mala o regular) son las sandalias que lucieron, todas ellas también de Gucci: de tiras finas para Sara en morado y para Kim en verde, y Carlota con otro modelo en dorado.
Este es un claro ejemplo de cómo un vestido no queda igual de bien a todo el mundo.
Vosotras, ¿con cuál os quedáis?